"... y nos sentimos en buenas manos, se hace de nuestra medida, toma nuestro paso, y saca un conejo de la vieja chistera... y uno es feliz como un niño, cuando sale de la escuela..."
Hace días que no escribo, pero hace días que me ronda la sonrisa, hace días que el rictus de la tristeza no aparece por mi rostro, hace días que ando de "puntillas por no romper el hechizo". No hay un motivo especial para ello que no sea el conocimiento de que todo lo que hago está bien, que ya vuelvo a saber de que va esto. Es complicado entender, que después de meses en los que no he dado tregua, haya gente dispuesta a seguir caminando conmigo, pero creo que no me equivoco cuando concluyo que uno siembra hasta que llega el momento de la recolecta, y que a veces los frutos exceden lo que tu imaginación fue capaz de contar.
Estos días 'buenos' de agosto, me han hecho recordar que no estaba cuando nació, tuvo prisa y yo me había ido lejos creyendo que esperaría. El territorio, una isla... el paisaje, una playa cuyo nombre es casi indecible, Paleokastritza... el momento, días felices en los que la vida era sencilla. Su cumpleaños es un día especial por varias razones, es mi único sobrino, mi ahijado, es risueño, divertido, agradecido. Evoca este aniversario la alegría del momento en el que su foto de recién nacido apareció en la pantalla mientras yo miraba los asombrosos colores de uno de los brazos del Mediterráneo en un magnífico día de finales de agosto. La vida se me brindaba en cueros, nadé entre risas y la belleza se asentó mis retinas de manera permanente, de tal forma que sé que volveré a sumergirme en esas aguas.
Al contrario que en su nacimiento, en sus cumpleaños sí que he estado, haciendo de payaso, de cuenta cuentos, de fotógrafo y en alguna ocasión he servido de lienzo. Ahora que la vida no es tan sencilla... que 'disfrutar' es complicado... que hay que buscar nuevas retos... que falta quien siempre arrancaba la sonrisa. Es ahora cuando recuerdo aquellos versos...
Al contrario que en su nacimiento, en sus cumpleaños sí que he estado, haciendo de payaso, de cuenta cuentos, de fotógrafo y en alguna ocasión he servido de lienzo. Ahora que la vida no es tan sencilla... que 'disfrutar' es complicado... que hay que buscar nuevas retos... que falta quien siempre arrancaba la sonrisa. Es ahora cuando recuerdo aquellos versos...
"No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo."
Ahora, que ya sé que todo acaba... que casi ha desaparecido la calabaza... que llegan días festivos... que la vida me empieza a regalar nuevos sueños... que aprendo día a día. Ahora, acepto la invitación que me brindas y salgo a escena... porque sé volar y quiero querer con ganas, no quiero llenarme de calma, no quiero salvarme, no quiero quedarme inmóvil al borde del camino, no dejaré caer los párpados, no me quedaré sin labios, porque ahora y siempre, elijo quedarme contigo.

Con tus relatos ya todos los días no son domingo. Gracias.
ResponderEliminarGracias a ti...
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