domingo, 12 de julio de 2015

Tres...

"Ya no siento el peso en el corazón de los primeros días. Creo incluso no sentir ya verdadera tristeza. La vida es una máquina para explorar nuestra insensibilidad. Qué bien sobrevivimos a los muertos. Siempre resulta extraño decirse que puedes seguir avanzando aunque te hayan amputado tus amores. Llegaban los días nuevos y yo los saludaba"




Esa cita de un libro de Foenkinos leído hace poco tiempo encaja perfectamente con el tarareo que requiere el día de hoy... Hace dos años que empezaron y aunque las interrupciones cada vez son mas largas, en este día no puede faltar. 

Cuando se cumplía un trimestre de su marcha y yo ilusa de mí, decía que podía ser la mitad de un plazo, alguien me recordó que ni uno, ni dos, ni mil, que lo único que quedaba era aprender a vivir con ello... Tres años después, que no es uno, sino 11 trimestres más, realmente tengo que darle la razón y ni uno, ni dos, ni mil.  Y sigo aprendiendo a vivir con ello...

Nunca se va del todo aquel que es recordado y me consta que a él le recuerda mucha gente... Es cierto que cada día menos, pero siempre hay un momento en el que alguien te dice que al entrar o salir de algún sitio, al ver un objeto concreto o al escuchar una conversación determinada le vino a la mente... A mí eso me gusta mucho porque me dice que significó algo y que dejó partes suyas incrustadas en otros.

Evidentemente yo no tengo mas que ver la cara de su hijo por las mañanas para verlo y si basta con que una sola persona lo recuerde, mientras yo viva él también lo estará.

Ayer mientras estábamos en el agua una personita de 9 años me dice que "el fondo de arena es como una buena vida"... Mi cara es de asombro total y le digo que me sorprende su comparación a lo cual me contesta que "las piedras en el camino no dejan avanzar por eso la arena es como una buena vida"... La verdad es que aparte de felicitarla por su comparación no tuve mucho que decirle, pero sí que me hizo reflexionar... Un fondo de arena es una buena vida porque transitas seguro, y las piedras en el camino la hacen difícil... Pero toda vida tiene fondo de arena y tiene piedras, si no sería una existencia plana que no se concretaría en nada y en la que no crearías ni significarías nada.

La suya fue una vida de mucho trabajo, mucha creatividad, y sobre todo muchas batallas que no siempre ganó. En medio de todo ese trabajo tenía esos pequeños momentos que son los que al final recuerdas y por los que te recuerdan. Yo siempre lo quise y lo respeté, pero al final lo admiré por muchas razones que fuera de mi círculo más cercano no he expresado. Hoy desde la serenidad que dan tres años me apetece recordarlo y expresar todo aquello que nunca le pude agradecer. Se fue en un mes que no significaba nada en nuestras vidas, en el que sabía que el tiempo me iba a ayudar a soportarlo, de la forma mas serena y rápida que encontró después de tres años de dolor escondido tras sonrisas. Por todo ello y por mucho más espero que tal y como creías firmemente te encuentres en algún lugar en el que se te esté ofreciendo lo mejor del universo. Aquí seguiremos sobreviviendo tu ausencia en esa casa grande y transparente intentando no sufrir para que como el poeta no tengas que morir otra vez.



2 comentarios:

  1. Qué bonito tarareo, María. Me gusta leerte, ya lo sabes, y conocer a través de tus palabras a ese hombre cuyo recuerdo las impulsa.
    La foto de la cabaña es en Finlandia, ¿verdad? Hace nueve años que hice un viaje precioso por el país de los lagos.
    Un abrazo.

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    1. Sí, Finlandia. El nuestro también fue precioso, esa cabaña fue nuestro hogar durante 8 días y creo que tanto Ale como Gonzalo se hubieran quedado a vivir allí. Yo que soy mas de ciudad me alegré cuando nos fuimos a Helsinki, pero en ese mismo instante empecé a echar de menos la sauna diaria.
      Gracias por repetir que te gusta leerme.
      Un gran abrazo para ti también.

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