"Habrá que componer de nuevo,
el pozo y el granero
y aprender de nuevo a andar.
Hacer del sol nuestro aliado
pintar el horno ajado
y volver a respirar."
¿Cómo te trata la vida?... Ayer después de mucho tiempo, oí que alguien le preguntaba a otro cómo estaba de esta manera tan particular... Es una pregunta singular cuya respuesta puede encerrar según los casos muchísimas variantes... El día anterior alguien había compartido una canción de Joan Baptista Humet que no conocía pero que me recordó al "Hay que vivir" que durante un tiempo tarareé como un himno del que no debía separarme... El tiempo sepultó el himno bajo otros igual que sepulta determinadas palabras o expresiones.
Lo cierto es que la pregunta aunque no iba dirigida a mí, hizo que me preguntara cómo me trata la vida. Precisamente esa misma mañana habíamos estado hablando de años mejores y años peores y yo había concluido que se cumplen seis años de los que no se puede decir que hayan sido para recordar. Lo achacaba a que cumplir los cuarenta al ser la infancia de la madurez es una época de cambios y aceptación de que por lo menos la mitad del tiempo se ha agotado. Entré en esa década de una forma poco aconsejable y con la certeza de que a veces basta un instante para volver todo al revés y muchísimo tiempo para darle la vuelta. Así que a la pregunta de cómo me trata la vida en estos momentos solo puedo responder que enseñándome a vivir. Para hacerlo me prepara cosas buenas y otras no tan buenas. Siempre he preferido dejar lo mejor para el final para que el regusto sea justo el que quieres, así que empezando por las no tan buenas puede decirse que se compone de las decepciones que provoca esperar lo que no llega. Entre las buenas está sobre todo el ver la vida a través de los quince años de la persona más importante de mi vida. Son quince años adulterados con una madurez obligatoria y un sentido de la responsabilidad aumentado, pero con la limpieza de los sentimientos sin decepciones y los valores firmemente asentados.
Entonces, ¿cómo me trata la vida?... Creo que para estar en transición tampoco va tan mal, aunque me gustaría que llegara el momento en el que pudiera contestar mirando a los ojos y con la sonrisa puesta que, mejor imposible.
De momento me conformo con que aquel futuro de mis quince años no haya hecho muro en mi... Con poder seguir emocionándome ante un te quiero... llorando ante una traición... seguir abrazando de verdad... y sobre todo con la capacidad de poder seguir amando...
Empecé este año pensando que iba a ser el bueno y aunque después del primer trimestre no es lo que esperaba quedan varios meses, con todos sus días y con todas sus horas y como aquel mensaje del anillo del rey que servía para cualquier situación "esto también pasará".
Y a ti, ¿como te trata la vida?

Bueno Mary yo opino que la vida en sí misma es un conjunto de subidas y bajadas... Yo ahora mismo subo... pero cuento con las bajadas y espero tener la fuerza suficiente para saber subir cuando me toque bajar... Un. Abrazo
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