miércoles, 11 de junio de 2014

Corazones...

"Look into your heart 
And you'll find the sky is yours,
So please don't, please don't, please don't 
There's no need to complicate 
Our time is short 
This is our fate, I'm yours"



Mis amigos suelen burlarse de mí bastante a menudo… Puede ser porque a mí no me importa o porque conscientemente hago aquello con lo que sé que las risas irán dirigidas a mi… También puede ser que con todo lo que les he hecho llorar sea lo que me corresponda durante el resto de nuestra vida juntos.

El caso es que cuando más se ríen es cuando me confieso una romántica incurable, llegando incluso a imitarme el sonido de violines o decirme que yo soy de las de Corin Tellado… Aún así no me importa, mi visión romántica de la vida en general es lo que me salva de no sentir, aunque dentro de lo sentimientos también entre el dolor.

El caso es que en este mismo sitio, ya he hablado de castillos, de princesas y hasta he visto aparecer a los dragones, con lo cual creo firmemente que; primero, la naturaleza humana generalmente es bondadosa y segundo y más importante, que la forma de ver la vida, los libros que leo o los sentimientos que me produce lo que pasa a mi alrededor, es elección solo mía. Y puede ser que me equivocara de época para nacer y en el año 2014 una mujer preparada, con una mente profesional analítica y unas vivencias diversas no deba creer en que cuando aparece esa persona que te haga decir las tonterías que nunca imaginaste es que te ha tocado el euromillón en una semana de bote y que has sido único acertante, pero lo cierto es que lo creo.

Con esta base, en la conversación de la caminata de ayer, mi amiga me contaba que a su vez un amigo suyo se había preguntado ante una demostración de amor si era "romanticismo o pastelada". No voy a reproducir la frase, pero por supuesto que ella opinaba pastelada y yo romanticismo en estado puro. Claro que la conversación no acabó ahí, sino que siguió por otros derroteros siempre entre risas en la que jugábamos a imaginar que pasaría si por error llegasen algunas conversaciones a ojos u oídos de quien no debiera. Por experiencia sé que cuando te equivocas te quieres morir, pero una vez asumes que ya no hay nada que hacer y el color de tu cara vuelve del rojo encendido en el que se instaló, las situaciones que se crean son para reírse con las copas del final de una velada cualquiera

Y finalmente acabó en un reto que debía cumplir hoy. Solo he podido hacerlo a medias, pero a cambio comparto el hecho de que también en la comida está presente el amor, y estos versos:

"No hay amor sin la estricta 
voluntad de quedarse sin aliento
de tanto haber amado
ni amor que no sea una navaja
o una tijera. Así que, cuando sientas 
tambores en el pecho, coge aire
y afina el pulso, como
los cirujanos o los carniceros,
porque tal vez caiga en tus manos."

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